Marx Arriaga, exdirector de Materiales Educativos, cumplió más de 80 horas atrincherado en las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El funcionario, quien era titular de la Dirección General de Materiales Educativos, aseguró al medio N+ que se quedará en la oficina hasta cumplir su horario laboral y posteriormente acudirá a Conciliación y Arbitraje.
En contexto
- Marx Arriaga fue cesado como director General de Materiales Educativos de la SEP.
- El exfuncionario señaló que no se le notificó formalmente del despido, a través de un documento oficial.
- Ante ello, se quedó en su oficina en Avenida Universidad, al sur de la Ciudad de México, desde el viernes pasado.
- La SEP ya anunció que Nadia López García será la sucesora de Marx Arriaga.
Se quedará hoy a la jornada laboral
En las instalaciones de la SEP, donde lleva más de 82 horas, Marx Arriaga indicó a N+ sus planes para las siguientes horas y los próximos días.
Indicó que si en el transcurso de la mañana no le notifican de manera oficial su despido, permanecerá en el sitio durante lo que considera su horario laboral.
Es decir, saldría de las oficinas hasta las 18:00 horas y por lo tanto no se daría por enterado de que haya sido despedido.
El exfuncionario indicó que entonces, después acudiría —no necesariamente este mismo día— a Conciliación y Arbitraje, es decir, las autoridades laborales, para conocer cuál sería su situación laboral.
Buscará regresar a Chihuahua
Arriaga añadió que más a futuro buscaría regresar a Chihuahua, estado donde ejerció como académico en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Así lo indicó sobre lo que perfila para las siguientes horas y días. Cabe señalar que ayer, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, detalló las razones de la salida del exfuncionario.
También confirmó que se le ofreció un puesto diplomático y que, pese a que se quedó en su oficina, sigue teniendo la oportunidad de trabajar en el Gobierno.
“Los libros siempre son perfectibles. Marx Arriaga no estaba de acuerdo en que hubiera ninguna modificación a los libros. Entonces, ahí hubo una primera, pues digamos, desencuentro (…) Se le ofreció otras opciones, entre otras era la posibilidad de un consulado. Él tiene la posibilidad y tenía la posibilidad de quedarse en el gobierno, pues porque, repito, los libros de texto no son patrimonio de una persona. Lo que no estoy de acuerdo y hay que decirlo claramente, pues es quizá la manera en que se le notificó”.
Con información de N+



