Graciela, estilista y madre de tres hijos, fue asesinada presuntamente por Gerardo, un interno del Centro de Reinserción Social de La Pila, en San Luis Potosí, durante una visita conyugal realizada la tarde del domingo 6 de septiembre.
De acuerdo con la información disponible, la visita debía concluir a las 7:00 horas del lunes; sin embargo, ambos fueron localizados sin vida la mañana de ese día dentro del área destinada a las visitas conyugales.
Graciela fue encontrada sobre una cama y presentaba una lesión en uno de sus brazos, mientras que Gerardo fue localizado suspendido en el área del baño. Se presume que después de quitarle la vida a su pareja, Gerardo se habría suicidado, aunque la versión no ha sido confirmada por autoridades.
Fuentes cercanas a Graciela relataron a My News SLP que se enteraron a través de redes sociales de la muerte de Gerardo. Sin embargo, desconocían que ella también había fallecido. La Fiscalía llamó a la familia para que acudieran a la SEMEFO a reconocer el cuerpo.
La noticia generó conmoción entre los conocidos y familiares de la víctima, quienes desconocían que Graciela acudía al centro penitenciario para visitar a Gerardo.
HISTORIA DE VIOLENCIA Y MANIPULACIÓN
De acuerdo con el testimonio, Graciela, de 43 años, conoció a Gerardo en 2023 y, durante el tiempo que mantuvieron una relación, habría sido víctima de agresiones, amenazas y actos de manipulación que provocaron un distanciamiento con su familia.
Una de las fuentes relató que Gerardo la violentaba y también habría amenazado a integrantes de su familia.
“Graciela era mamá autónoma. Él hizo que se tatuara su nombre en el brazo, la golpeaba y ya no la dejaba llegar a su casa. Cuando se enojaba, iba y le gritaba afuera de su domicilio. En una ocasión le botó la conexión del gas natural y tuvieron que acudir los bomberos. En otra ocasión le rompió las ventanas e incluso amenazó a su hijo mayor y a toda su familia”, detalló.
GRACIELA YA NO REGRESÓ A CASA
Graciela cuidaba de su padre, de 80 años, además de hacerse cargo de sus tres hijos.
La noche del domingo ya no regresó a casa para cuidar a su padre y tampoco estuvo la mañana del lunes para llevar a su hijo de 11 años a la escuela.
De acuerdo con el testimonio, Gerardo llevaba más de un año y medio interno en el penal de La Pila, presuntamente por agredir brutalmente a Graciela en una ocasión.
“No sabíamos que ella iba al penal a verlo. Nos enteramos hasta hoy, cuando nos dijeron que había muerto”, expresaron.
Lamentaron que Graciela perdiera la vida presuntamente a manos de un hombre del que, aseguran, había intentado alejarse para rehacer su vida recuperar la cercanía con su familia.
También rechazaron que Graciela hubiera tenido intención de atentar contra su propia vida. “Al contrario, ella trabajaba para mantener a sus hijos. Era muy echada para adelante y muy trabajadora. Nunca dio señales”, señalaron.
Hoy, sus tres hijos se han quedado sin su madre.
En el entorno de Graciela existe temor ante las posibles represalias que pudieran derivarse de las amenazas que, aseguran, Gerardo habría realizado en vida contra integrantes de su familia.
Personas cercanas a Graciela exigen esclarecer qué ocurrió dentro del Centro de Reinserción Social de La Pila y determinar bajo qué condiciones se registró su muerte durante la visita conyugal.
Asimismo, piden que se investiguen las circunstancias en las que ocurrió la muerte de Gerardo y que las autoridades esclarezcan los hechos ocurridos al interior del centro penitenciario.




